sábado, 5 de agosto de 2017

El Pastor Carlos Agustín Luque Ahuban invitado por el CONSEJO REGIONAL DE PASTORES – Zona sudoeste – SANTA FE, compartirá un mensaje sobre la “Palabra de Dios” y expondrá los puntos primordiales del proyecto de “LEY DE LIBERTAD RELIGIOSA”.



El Pastor Carlos Agustín Luque Ahuban ( Director del Centro de Investigación, Estudio y Capacitación Eclesiástica y Teológica – CIECET – y Pastor de la iglesia Cristiana Evangélica “Discípulos de nuestro Señor Jesucristo”, de la ciudad de Rosario – Santa Fe ), invitado por el CONSEJO REGIONAL DE PASTORES – Zona sudoeste – SANTA FE, compartirá un mensaje sobre la “Palabra de Dios” y expondrá los puntos primordiales del proyecto de “LEY DE LIBERTAD RELIGIOSA”, ingresado a la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación (HCDN), enviado por el Poder Ejecutivo Nacional.

La reunión se llevará a cabo el día lunes 7 de agosto del 2.017, a las 20 Hs., en la localidad de Serodino (Santa Fe), en la Iglesia Evangélica Pentecostal “Redil de Cristo”, ubicada en Avda. Santa Fe Nº 353.

El proyecto de “Ley de libertad religiosa”, que el Poder Ejecutivo envió al Congreso, con las firmas del Jefe de Gabinete, Marcos Peña, el Ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano, y la recientemente renunciada Ministra de Relaciones Exteriores y Culto, Susana Malcorra, ingresada como Expediente Nº 0010-PE-2017, el 16/06/2.017 ( Sumario: LIBERTAD RELIGIOSA), será tratado en las Comisiones de Relaciones Exteriores y Culto, Legislación Penal y Presupuesto y Hacienda, de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación (HCDN).

Debemos recordar que a la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, de acuerdo al Artículo Nº 64 del Reglamento de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación, le "Compete a la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto dictaminar sobre los tratados, convenciones, conferencias, congresos internacionales y demás asuntos que se refieran al mantenimiento de las relaciones de la Nación con los Estados extranjeros y sobre todo otro asunto o proyecto que se refiera al culto, ejercicio del Patronato en toda la Nación, concordatos con la Silla Apostólica, libre ejercicio de las iglesias establecidas en la República y admisión de nuevas órdenes religiosas", y actualmente esta integrada por 42 legisladores/as ( Presidente: Cornelia Schmidt Liermann – Distrito: Ciudad de Buenos Aires – Bloque: Unión PRO, Vicepresidente 1º: Guillermo Ramon Carmona –Distrito: Mendoza – Bloque: Frente para la Victoria – PJ, Vicepresidencia 2º: Guillermo Snopek - Distrito: Jujuy – Bloque: Justicialista, Secretario: Ricardo Luis Alfonsín – Distrito: Buenos Aires – Bloque: UCR, Secretario: Rubén Dario Giustozzi – Distrito: Buenos Aires – Bloque: Juntos por Argentina, Secretaria: Mirta Alicia Soraire – Distrito: Tucumán -  Bloque Frente para la Victoria – PJ- y 36 vocales, de diferentes Distritos y Bloques).

En la reunión del día del 28/06/2.017, de las Comisiones de Relaciones Exteriores y Culto, y Legislación Penal, fue invitado el señor Secretario de Culto, Dr. Santiago de Estrada, donde expuso sobre dos temas expesificos: el Proyecto de Ley en revisión por el cual se aprueba el Convenio sobre Ciberdelito del Consejo de Europa adoptado en la ciudad de Budapest (Hungría),  el 23 de noviembre de 2001 y el Mensaje N° 0045/17, del PE, fechado el 9 de junio de 2017, con el proyecto de “Ley sobre Libertad Religiosa” (ingresado el 12/06/2.017, sumando 28 hojas foliadas).

El estudio del proyecto de “Ley sobre Libertad Religiosa”, tuvo su inicio con la presentación del Secretario de Culto, Dr. Santiago de Estrada. El funcionario público coordinó la Mesa Consultiva de las Federaciones y Asociaciones de Iglesias Evangélicas (integrada por FAIE, FECEP, ACIERA, bautistas y adventistas), DAIA, AMIA, la Conferencia Episcopal Argentina y el Centro Islámico, de cuyos encuentros y coincidencias surgió este proyecto de ley.

El Poder Ejecutivo, en su Mensaje Nº 45, expreso entre otros conceptos, que se dirigía a la HCDN “ … con el objeto de someter a su consideración el presente Proyecto de Ley de Libertad Religiosa, iniciativa que busca consagrar una protección más completa de este derecho fundamental, adecuando la legislación en la materia a los estándares internacionales y respondiendo así a un reclamo histórico, permanente y justo de las iglesias, confesiones y comunidades religiosas no católicas.

El Proyecto de Ley que se acompaña coincide, en sustancia, con diversos Proyectos de carácter similar presentados en la REPÚBLICA ARGENTINA durante los últimos VEINTICINCO (25) años, que sucesivamente fueron enriquecidos con los aportes de los principales actores en el tema, fundamentalmente las entidades religiosas. Para su elaboración se consideró, además, el derecho comparado y el Sistema Internacional de Derechos Humanos.

La libertad religiosa ha sido —desde la época de la Organización de nuestro Estado Nacional— un elemento esencial en la configuración de la REPÚBLICA ARGENTINA como una sociedad plural.
Fue muy acertada la consagración de la "profesión libre del culto" en el artículo 14 de la CONSTITUCIÓN NACIONAL porque permitió la llegada de miles de inmigrantes que poblaron el territorio nacional e hicieron grande al país con su cultura y trabajo.

Con el correr de los años fueron organizándose de una forma muy vital distintas iglesias y comunidades religiosas, al amparo de las libertades de asociación y de culto. En general todas ellas, junto a la Iglesia Católica Apostólica Romana, se han caracterizado por una convivencia armoniosa, extremo que permite afirmar que la REPÚBLICA ARGENTINA es un ejemplo para el mundo en lo que hace al diálogo ecuménico e interreligioso.

Ahora bien, si la libertad religiosa es un derecho vigente en el país, lo cierto es que el actual ordenamiento jurídico nacional conserva disposiciones que no están en consonancia con los parámetros que ofrece el derecho internacional. La referencia es a la Ley N° 21.745, que organiza el "Registro Nacional de Cultos", en el cual deben inscribirse todas las "organizaciones religiosas que ejerzan sus actividades dentro de la jurisdicción del ESTADO NACIONAL, que no integren la Iglesia Católica Apostólica Romana" (sabido es que el estatus jurídico de la Iglesia Católica surge de la Carta Magna de 1853 y del CÓDIGO CIVIL que comenzó a regir en el año 1871, y que fuera sostenido en el "nuevo CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL DE LA NACIÓN en el año 2014).

En efecto, la norma aludida —además de poseer una deficiente técnica legislativa— nació a partir de la desconfianza y con un objetivo de fiscalización de las confesiones, limitando claramente la libertad religiosa en su dimensión colectiva. La Ley condiciona el disfrute de una de las libertades fundamentales más relevantes ("particularmente valiosa" en palabras de la CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN, in re "Portillo", Fallos: 312:496) a la inscripción en un registro.

Por lo demás, se trata de un régimen distorsivo y antifuncional, en tanto al dejar de lado la naturaleza propia de las Iglesias, Comunidades y Confesiones (a quienes ni siquiera llama por su nombre), genera que actúen bajo un doble estatuto: el religioso para su vida interna y el civil para sus relaciones con el Estado y la sociedad. Sobre la cuestión, Germán José BIDART CAMPOS ha expresado que "la añadidura de tener que constituirse bajo una forma asociativa del derecho estatal, en vez de poder lograr -cuando es viable- la inscripción y el reconocimiento estatales en virtud de su propia organización interna, es un ritualismo que hasta tildaríamos de inconstitucional; y lo tildamos porque perfora inútil y gratuitamente la libertad religiosa en su faz asociativa con una cuña estatal deformante y estéril, que significa ni más ni menos que obligar a disfrazarse «civilmente» para gozar de aquella libertad religiosa" (cf. Disidencias y deserciones religiosas. Reflexiones sobre onticidad y semántica religiosas., ED 137-721).

La modificación del régimen ha merecido una treintena de iniciativas desde el retorno a la democracia, desde la Presidencia del Dr. Raúl Ricardo ALFONSÍN hasta el gobierno de la Dra. Cristina Elisabet FERNÁNDEZ de KIRCHNER. Cabe destacar entre ellos, el proyecto elaborado durante la gestión de Ángel Miguel CENTENO al frente de la SECRETARÍA DE CULTO, que tuvo sanción unánime del HONORABLE SENADO DE LA NACIÓN el 16 de junio de 1993 y que luego perdió estado parlamentario, en tiempos en que se iniciaban los debates para la reforma constitucional de 1994. Inclusive, hasta épocas muy recientes, integrantes del PODER LEGISLATIVO de diferentes fuerzas políticas presentaron proyectos modificatorios. A pesar de todo, por falta de voluntad política, ausencia de consenso sobre el alcance de la reforma u otros factores, lo cierto es que la Ley N° 21.745 continúa vigente, no obstante su general reprobación no sólo desde el ámbito jurídico sino en especial de los sectores a quienes va dirigida.

Reemplazar la Ley N° 21.745 por un sistema compatible con la CONSTITUCIÓN NACIONAL y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos es una deuda de la democracia. Además, tal imperativo se transformó en impostergable a partir de la sanción del CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL DE LA NACIÓN en el año 2014, cuerpo que reconoce personería jurídica privada a las "iglesias, confesiones, comunidades o entidades religiosas" (artículo 148, inciso e). La norma implicó un primer paso muy loable, que esta iniciativa busca hacer operativo y profundizar a través de un sistema que parte de la base del reconocimiento de las mismas de acuerdo a su naturaleza propia y facilita su actuación en la sociedad.

En este sentido, no debe dejar de soslayarse que el derecho fundamental que el presente Proyecto de Ley promueve exige justamente reconocer la índole propia del factor religioso y que las personas y las comunidades puedan desarrollar su misión de acuerdo a ella. De ahí que el Estado deba reconocer la naturaleza específica de las entidades religiosas y respetarles su autonomía. Es claro que una iglesia no puede recibir por parte del orden jurídico un tratamiento similar al de una Organización No Gubernamental, o al de una fundación o una asociación civil. También es evidente que un templo es un lugar de culto, con las características especiales que tal condición conlleva. El régimen jurídico debe prestar atención a estas cualidades propias, como lo ha hecho con las cooperativas, los partidos políticos y las asociaciones sindicales, por citar algunos ejemplos.

Por otro lado, sin perjuicio del tema central que implica el estatuto jurídico de las iglesias, confesiones y comunidades religiosas, la iniciativa que se propicia consagra de manera amplia aquellos derechos que se derivan de la libertad religiosa y de conciencia no sólo en su faceta colectiva sino también individual, como surge de diversa normativa vigente en el derecho comparado y tal como señala la "Declaración sobre la eliminación de todas las formas de intolerancia y discriminación fundadas en la religión o las convicciones" (proclamada por la Asamblea General de las Naciones Unidas, en su Resolución N° 36/55 de fecha 25 de noviembre de 1981).

Así las cosas, el 'Estado debe garantizar —con los límites debidos— que tanto las personas como las confesiones puedan conducirse en la vida pública conforme a lo que reclama la propia religión y la propia conciencia, no sólo ejerciendo los derechos generales de las demás personas (humanas o jurídicas), sino todo lo específico, desde lo más elemental como poder celebrar actos de culto hasta observar los días de fiesta y penitencia, difundir con libertad las propias verdades, ejercer la titularidad de templos, universidades, escuelas o medios de comunicación, brindar asistencia religiosa en centros de salud o detención, asegurar la inembargabilidad de los lugares de culto, así como el goce de autonomía organizacional o bien el resguardo del sigilo de los ministros religiosos.

El Proyecto de Ley que se impulsa, además, proclama de manera explícita el derecho a la objeción de conciencia, de las personas y de las instituciones, haciendo honor también al Sistema Internacional de Protección de los Derechos Humanos. Porque la libertad religiosa, además de su faceta positiva, entendida como la facultad de organizar y conducir la vida siguiendo los dictados de la conciencia personal, presenta su dimensión negativa: el derecho a no ser forzado a actuar en contra de ella.

La objeción precisamente se deriva de la libertad de conciencia (tal como surge de los artículos 14 y 19 de la CONSTITUCIÓN NACIONAL), que asegura a todo habitante de la Nación la posibilidad de ser "dejado a solas por el Estado" —no por la religión, la moral o la filosofía— para asegurar la determinación autónoma de su conciencia cuando toma las decisiones requeridas para la formulación de su plan de vida en todas las dimensiones fundamentales de ella, plan que le compete personalísimamente y excluye la intromisión externa y más aún si es coactiva (cf. CORTE SUPREMA DE JUSTICIA DE LA NACIÓN, "Bazterrica", Fallos 308:1392). El máximo tribunal consagró en forma expresa la objeción de conciencia en el leading case "Portillo", precedentemente aludido. Como derecho conexo la iniciativa prevé la "adecuación razonable" en el ámbito laboral …”.

El proyecto, que viene a responder una demanda histórica de todas las confesiones religiosas, busca convertirse en una ley de consenso entre todas las fuerzas políticas para reemplazar a la actual normativa, la Ley Nº 21.745, que fue sancionada en 1978 durante la dictadura cívico militar.

"Argentina tiene una tradición de libertad de cultos y convivencia histórica entre ellos que se viene incrementando cada vez más. Cuando era arzobispo de Buenos Aires, Jorge Bergoglio contribuyó mucho en esta tarea. Y esta ley cristaliza esa tarea en un proyecto que asegura la libertad de cultos, garantiza los derechos de cada uno y sigue la línea que en el país ya se viene desarrollando desde hace tiempo", destacó el secretario de Culto, Santiago de Estrada, en una entrevista con Télam, en la que adelantó los principales aspectos de la iniciativa.

Tras una ronda de consultas de varios meses, la iniciativa oficial logró el apoyo de la Conferencia Episcopal Argentina, la Mesa Consultiva de Federaciones y Asociaciones de Iglesias Evangélicas de la Argentina, la DAIA y la AMIA, el Centro Islámico de la Argentina, la Iglesia de Jesucristo de los Santos de los Últimos Días (Mormones) y la Católica Apostólica Ortodoxa del Patriarcado de Antioquía, entre otros.

"Tenemos muy buenas expectativas en cuanto a su tratamiento en el Congreso porque es un proyecto consensuado con la mayoría de las organizaciones religiosas, sobre un tema que no presenta ningún conflicto, que no es una ley con sentido político, ni compromete presupuesto", remarcó por su parte el subsecretario de Culto, Alfredo Abriani.

Diferentes “grupos eclesiásticos” y “comunidades religiosas” (con el Comprobante  del RNC), a pesar de estar de acuerdo con la necesidad de una actualización en el campo del Derecho Eclesiástico y de los Derechos Humanos, con normas que procuren la IGUALDAD – de trato civil – y LIBERTAD de pensamiento, expresión, conciencia, religión y culto, en la lucha contra toda discriminación y/o intolerancia religiosa, han manifestado su disconformidad al no ser consultados, considerando que la Secretaria de Culto, a través de la Dirección General del Registro Nacional de Cultos (es el nexo entre el Estado y las confesiones distintas de la Iglesia Católica Apostólica Romana.  Se encuentra entre sus funciones el centralizar las gestiones que ante las Autoridades Públicas hicieren las organizaciones religiosas inscriptas. Asimismo, es el área encargada de observar el cumplimiento de la normativa vigente sobre trámites que realicen las iglesias, confesiones, comunidades o entidades religiosas peticionantes de inscripción o aquéllas reconocidas, ante los poderes públicos), tiene más de 5.300 registros de iglesias, confesiones, comunidades o entidades religiosas ( relacionada a sedes a las cuales se les deben sumar las miles de filiales ), de diferentes credos (como por ejemplo: las cristianas – evangélicos, pentecostales, bautistas, protestantes, anglicana, presbiteriana -, judíos, islámicos, Testigos de Jehová, budistas, animistas, etc.) y se ha limitado y/o dado prioridad a supuestas “jerarquías eclesiásticas” o grupos de estudios, que dicen representar a una “importante cantidad” de Organizaciones Religiosas, en desmedro del total de “iglesias, confesiones, comunidades o entidades religiosas” habilitadas legalmente para funcionar en la República Argentina.

El Mensaje Nº 45, expresa además que “ … El proyecto que se acompaña parte de la valoración del hecho religioso en sí y del aporte que las confesiones realizan en pos del bien común de la sociedad.
Para su elaboración, más allá de abrevarse en los antecedentes habidos, se efectuaron consultas a las principales entidades religiosas presentes en el país, habiéndose logrado un consenso general en el texto que se somete a consideración.

En suma, con esta iniciativa el ESTADO NACIONAL procura hacerse cargo de las características propias del fenómeno religioso, que se resiste a ser encuadrado en normas generales que no respondan a su especificidad. Su sanción honrará a la Nación, porque significará un notable avance en la garantía del derecho de libertad religiosa, es decir, de uno de los primeros derechos fundamentales …”.

Tampoco se ha incorporado ni valorizado como antecedentes y fundamentos del proyecto presentado, el Decreto Nacional Nº 1.086 / 2.005 (Apruébase el documento titulado “Hacia un Plan Nacional contra la Discriminación – La discriminación en Argentina. Diagnóstico y Propuestas” y encomiéndase al INADI la coordinación de la ejecución de las propuestas contenidas en el documento mencionado), diferentes leyes provinciales (como las de San Luis, Córdoba, Buenos Aires, Chaco, Misiones, entre otras) y normativas municipales (especialmente en la provincia de Santa Fe, en las localidades de: Rosario, Villa Gobernador Gálvez, San Lorenzo, Granadero Baigorria, Villa Ocampo, entre otras), que muestran el compromiso, debate y consenso, de “Comunidades Religiosas”, legisladores y sociedad, que se han adelantado democráticamente, con usos y costumbres y normativa local, a la lucha por normas que procuren la IGUALDAD – de trato civil – y LIBERTAD de pensamiento, expresión, conciencia, religión y culto, en la lucha contra toda discriminación y/o intolerancia religiosa, esperando una LEY NACIONAL que derogue la Ley Nº 21.745 / Año 1.978.

Si bien no modifica el estatus de la “Iglesia Católica Apostólica Romana en el país”, incorpora una serie de derechos reclamados por organizaciones religiosas que, en algunos  aspectos, las pondrán en un pie de igualdad con la Iglesia Romana (pero de ninguna manera con el “sostenimiento del culto”).

"Están dadas todas las condiciones porque se hizo una consulta completa con todos los cultos, tenemos sus avales por escrito, hemos tomado sus sugerencias y se ha buscando un consenso muy grande. Además la ley no tiene un sentido político; puede haber observaciones pero no problemas de fondo", aseveró De Estrada.

Abriani aporta, en tanto, que esta norma "es una forma de ordenar y reglamentar la modificación del Código Civil que contempla la personería religiosa que antes no existía en nuestra legislación".

Uno de los principales cambios que incorpora el proyecto es que la inscripción en el Registro Nacional de Cultos -que pasará a llamarse Registro Nacional de Entidades Religiosas- deja de ser obligatoria y pasa a ser optativa; de esta manera, se pasa de un "sistema de control y vigilancia" de las comunidades religiosas, a uno donde "se valora la libertad religiosa prevista en la Constitución Nacional", según destacan en la secretaría de Culto.

En lo que hace al análisis en particular, cabe destacar que el proyecto consta de 35 artículos, distribuidos en  cuatro  (4) Capítulos.

En el primero ("Principios Fundamentales") se formula el elenco de derechos que surgen de la libertad religiosa, tanto para las personas como para las comunidades (dimensiones individual y colectiva). También, como se ha expresado, se introduce el derecho a la "objeción de conciencia" y el deber de "adecuación razonable", que es una garantía para los trabajadores de no verse forzados a laborar días incompatibles con sus creencias o bien realizar prácticas que violenten las mismas. El Capítulo I contiene una disposición general, aplicable a todas las personas humanas y a todas las iglesias y confesiones.

El Capítulo II denominado "Registro Nacional de Entidades Religiosas" responde al reclamo central de las entidades religiosas no católicas: la derogación del régimen actual de la Ley N° 21.745, que es defectuoso y limitativo de la libertad religiosa. La inscripción en el nuevo registro que se crea implicará el reconocimiento de la personalidad jurídica privada que establece el CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL DE LA NACIÓN. La inscripción, voluntaria, conferirá a dichas entidades ciertos derechos, como el reconocimiento de los ministros de culto y la facilitación del ejercicio de su ministerio (por ejemplo al prever el libre acceso a lugares de internación, detención o cuarteles, para brindar asistencia espiritual regular a las personas que deseen recibirla), el trato para las instituciones como entidades de bien público, el goce de exenciones o beneficios previstos en las leyes tributarias o bien la inembargabilidad e inejecutabilidad de los lugares de culto u objetos sagrados.

Por su parte, se garantiza a las entidades religiosas inscriptas el goce de autonomía para establecer libremente su gobierno, su régimen interno, sus normas de organización, etcétera, conforme a lo que dispongan sus libros sagrados, doctrina, estatutos, reglamentos y normas internas.

Queda claro que aquellas que no se inscriban continuarán ejerciendo los derechos de asociación y libertad religiosa conforme a la legislación vigente, al igual que sus miembros, en un todo de acuerdo con la CONSTITUCIÓN NACIONAL y los Tratados Internacionales de Derechos Humanos.

En dicho Capítulo, además, se precisa el ámbito de aplicación de la Ley en este punto, aclarándose que la Iglesia Católica Apostólica Romana no debe inscribirse en el Registro en atención a que mantiene el reconocimiento de su personalidad jurídica pública. Tal como se manifestó, sus relaciones con el ESTADO NACIONAL se rigen por la CONSTITUCIÓN NACIONAL, por los Acuerdos firmados entre la REPÚBLICA ARGENTINA y la SANTA SEDE, por las normas del CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL DE LA NACIÓN y de las Leyes especiales aplicables, y subsidiariamente por el Proyecto de Ley cuya sanción se propicia.

El Capítulo III proyecta modificaciones al CÓDIGO CIVIL Y COMERCIAL DE LA NACIÓN y al CÓDIGO PENAL. Con relación al primero, se mejora la redacción de uno de los artículos para dejar en claro que son inembargables los templos, los lugares de culto y los objetos sagrados destinados al culto. En cuanto al CÓDIGO PENAL se sugieren algunos cambios, que ya estaban contemplados en los proyectos de reforma en la materia analizados en los últimos TREINTA (30) años. Se formulan modificaciones en los delitos de hurto y de daños (siempre teniendo en miras proteger el elemento religioso). Por último, se deroga un artículo que ya había caído en desuetudo, porque sus disposiciones correpondían a la época de vigencia del Patronato.

El último Capítulo formula disposiciones transitorias, que fueron redactadas de modo de evitar inconvenientes en la transición del régimen de la Ley N° 21.745 al sistema que se impulsa, acogimiento que —se reitera— es voluntario, ya que aquella entidad que no desee incorporarse a los beneficios de esta legislación continuará existiendo y actuando a través del régimen general.

"La libertad religiosa, además de su faceta positiva, entendida como la facultad de organizar y conducir la vida siguiendo los dictados de la conciencia personal, presenta su dimensión negativa: el derecho a no ser forzado a actuar en contra de ella", según explica el texto de la norma.

Este derecho puede ser ejercido, por ejemplo, en el caso de "prestación del servicio militar, cumplimiento de tareas profesionales en el ámbito sanitario, sometimiento a tratamientos médicos, homenaje activo a símbolos patrios, juramentos, actividad laboral o escolar en días de fiesta o descanso religioso", se detalla.

Desde la secretaría de Culto, remarcan además que el proyecto va en línea con los valores que el Papa Francisco predica en su mensaje como el respeto por la diversidad, la libertad religiosa y el diálogo, y destacan que Bergoglio "ha sido uno de los impulsores que ha facilitado el diálogo interreligioso en el país".

Además de señalar que es una norma similar a la que vienen sancionando países vecinos como Perú, Colombia y Chile, destacan también que la norma se adecua al sistema internacional de derechos humanos, ya que la modificación de la Ley que rige actualmente fue una de las recomendaciones realizadas por el relator especial de la ONU sobre la libertad religiosa, Abdelfattah Amor, tras su visita al país en el 2001.

En el marco de la reunión informativa de la comisión de Relaciones Exteriores y Culto, presidida por la diputada Cornelia Schmidt Liermann, se decidió crear una subcomisión, integrada por representantes de los bloques parlamentarios, que se encargará del tratamiento del proyecto de ley de Libertad Religiosa, enviado por el Poder Ejecutivo.

A pesar del supuesto consenso previo, la divulgación del proyecto  y que es una presentación del Poder Ejecutivo Nacional, que pretende modificar y/o derogar una LEY NACIONAL sancionada en plena DICTADURA MILITAR y que afecta a miles de Organizaciones y millones de ciudadanos/as argentinos/as, ya se han levantado críticas de ONGs, periodistas y Organizaciones relacionadas con Derechos Humanos, quienes interpretan que este proyecto ( de sancionarse en LEY NACIONAL ) atenta contra la laicidad de la República Argentina y afecta a otros derechos fundamentales, según su interpretación.

Las primeras muestras observables, son por ejemplo, artículos periodísticos tendenciosos y subjetivos, desmereciendo el fenómeno religioso ( o de espiritualidad ) y a las “Comunidades Religiosas” y comunicados de Organizaciones.

Amnistía Internacional Argentina le envió una carta a Macri para manifestar preocupación por el proyecto sobre Libertad Religiosa

Amnistía Internacional manifiesta alarma y preocupación por el Proyecto 0010/PE/2017 sobre Libertad Religiosa, remitido por el Poder Ejecutivo Nacional al Congreso de la Nación el 12 de junio de 2017. Así lo señaló en una carta dirigida al presidente de la Nación, Mauricio Macri. La comunicación fue remitida también al jefe de Gabinete de Ministros,  Marcos Peña; al ministro de Justicia y Derechos Humanos, Germán Garavano;  a la Comisión de Legislación Penal y a la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, ambas de la Cámara de Diputados.

Según el texto, el proyecto busca consagrar una protección más completa a la libertad religiosa. Sin embargo este derecho ya se encuentra garantizado en nuestro país. En primer lugar, el artículo 14 de la Constitución Nacional consagra la profesión libre de culto, protegiendo la libertad religiosa y de conciencia. A su vez, el artículo 19 establece incluso que nadie será obligado a hacer lo que no manda la ley, ni privado de lo que ella no prohíbe.

Sobre el artículo 7 del proyecto

Preocupa especialmente el artículo 7 del proyecto sobre Libertad Religiosa. Este apartado proclama de manera explícita el derecho a la objeción de conciencia, de las personas y de las instituciones. Específicamente, establece que “toda persona tiene derecho a invocar un deber religioso relevante o una convicción o moral sustancial como razón para negarse a cumplir una obligación jurídica” incluyendo a los funcionarios públicos.

Este articulado constituye un retroceso sustantivo porque revierte la excepcionalidad del instituto de la “objeción de conciencia”, pasando ésta a ser casi la regla. En efecto el texto solo instituye como requisito que la creencia religiosa sea “sincera” presumiendo la “buena fe” del objetor por la existencia de dicha norma religiosa.

¿Cómo se traduce esto en la práctica? Algunos ejemplo:

-Un docente podría negarse a impartir una clase sobre la “teoría de la evolución” por encontrarse en pugna con su creencia religiosa, cercenando el derechos de niños, niñas y adolescentes a la educación.
-Pone en vilo la ley de Educación Sexual Integral, porque cualquier docente podría limitar la enseñanza religiosa a la moral sexual cristiana o moral de cualquier otra religión.

-Un juez de paz o un registro civil podría negarse a casar a un matrimonio entre parejas del mismo sexo basándose en principios morales o religiosos, violando el derecho a la igualdad y no discriminación de las personas.

-Una obra social podría negarse a proveer anticonceptivos aun existiendo una obligación legal para hacerlo y violando los derechos sexuales y reproductivos de jóvenes y adultos.

Desde Amnistía Internacional promovemos y defendemos el derecho a la libertad de pensamiento, de conciencia y de religión. Este texto, sin embargo, lejos de tender a fortalecer un Estado laico que otorgue libertades a sus individuos, busca favorecer un Estado pluriconfesional, con fuerte injerencia de las religiones en el ejercicio de los derechos de las personas y lo público.

Amnistía Internacional solicita a las autoridades revisar la norma en cuestión puesto que echa por tierra todos estos derechos constitucionalmente protegidos, comprometiendo, asimismo, la responsabilidad internacional del Estado argentino. A su vez, pugna porque se genere un debate abierto, participativo y trasparente sobre la temática en cuestión.


Fuentes:

[ Año 2.016 ] - PROYECTO DE LEY DE LIBERTAD RELIGIOSA – REPÚBLICA ARGENTINA ... Entrevista ... Programa: ROSARIO DE TARDE ... CANAL 5 de Rosario ...

Entrevista  COMPLETA en:


( República ARGENTINA ) - CREAN UNA SUBCOMISIÓN PARA TRATAR EL PROYECTO DE LEY DE LIBERTAD RELIGIOSA.

[ ARGENTINA ] - Los diputados frenaron el avance acelerado que llevaba el proyecto de “libertad religiosa” - Una convocatoria al ritmo de despacito.

( ARGENTINA ) - Un proyecto de “LEY DE LIBERTAD RELIGIOSA” ingreso a la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación (HCDN), enviado por el Poder Ejecutivo Nacional.

ARGENTINA - Un proyecto de “LEY DE LIBERTAD RELIGIOSA” ingreso al Congreso – HCDNA

[ República Argentina ] - Un proyecto de “LEY DE LIBERTAD RELIGIOSA” ingreso a la Comisión de Relaciones Exteriores y Culto, de la Honorable Cámara de Diputados de la Nación (HCDN), enviado por el Poder Ejecutivo Nacional.

Avanza raudo el proyecto de “ley de libertad religiosa” en Diputados
Onda verde al Estado menos laico
La Comisión de Relaciones Exteriores y Culto se reunirá dos veces esta semana para tratar la iniciativa que propone un Estado pluriconfesional. A la primera asistirá el secretario de Culto; la segunda fue convocada con expositores ya acordados.

Un proyecto alejado del Estado laico

Amnistía Internacional manifiesta alarma y preocupación por el Proyecto 0010/PE/2017 sobre Libertad Religiosa, remitido por el Poder Ejecutivo Nacional al Congreso de la Nación el 12 de junio de 2017. Así lo señaló en una carta dirigida al presidente de la Nación, Mauricio Macri.


ARGENTINA - El Gobierno ya envió al Congreso su proyecto de "ley de libertad religiosa".

Honorable Cámara de Diputados de la Nación Argentina | Congreso de la Nación Argentina
Expediente 0010-PE-2017 - Sumario: LIBERTAD RELIGIOSA - Fecha: 12/06/2017




martes, 4 de julio de 2017

“Iglesias evangélicas y derechos humanos en la Argentina (1.976/1.998)” - Autores: Pablo R. Andiñach – Daniel Bruno







LIBRO RECOMENDADO:

“Iglesias evangélicas y derechos humanos en la Argentina (1.976/1.998)”
Autores: Pablo R. Andiñach – Daniel Bruno
2001 Ediciones LA AURORA
Departamento de publicaciones de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas
Páginas 160
ISBN 950-551-136-1




Ud. puede SOLICITARLO al:

CENTRO de Investigación, Estudio y Capacitación Eclesiástica y Teológica (CIECET)
Iriondo Nº 312
(2.000) Ciudad de Rosario (Provincia de Santa Fe – República Argentina)

Tel. (0341) 4391785
Director y Compilador Principal: Pastor Carlos Agustín Luque Ahubán
Tel. (0341) 155-818331

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Libro: “Iglesias evangélicas y derechos humanos en la Argentina (1.976/1.998)” (Autores: Pablo R. Andiñach – Daniel Bruno – 2001 Ediciones LA AURORA – Departamento de publicaciones de la Federación Argentina de Iglesias Evangélicas – Páginas 160).

La presente obra muestra el desempeño de las iglesias evangélicas durante el período 1976/1998 en lo que hace específicamente a la tarea de denuncia de la violación de los derechos humanos y al acompañamiento pastoral de las víctimas de la represión y sus familiares. Lo hace en la perspectiva de contribuir tanto a la tarea pastoral de la reconciliación dentro de la sociedad como de las iglesias mismas. En estas páginas se recorre la historia del período resaltando la participación y el compromiso asumido por laicos y pastores.

Los autores consideran que la clarificación sobre lo actuado y una aproximación objetiva a la verdad permitirá vislumbrar la tarea evangélica que las iglesias tienen todavía por delante.


Extraemos entre otros conceptos “ … Palabras preliminares: … Hoy en día la palabra misión es usada frecuentemente y a veces con poca profundidad por las iglesias. La misión de DIOS incluye a la iglesia como cuerpo de Cristo, y tiene como fin restablecer la vida y el ministerio de Jesús en la historia contemporánea. Este restablecimiento no solo llama a la iglesia a ser una comunidad de oración por la paz y la justicia en el mundo sino también a mostrar en sus actos que realmente es una organización de paz y justicia. Este compromiso de la iglesia se manifiesta cuando se pone a favor de los marginados y los crucificados. Esta no es una tarea fácil pero ésta es la costosa naturaleza del discipulado cristiano. No estamos sugiriendo que se deba ir buscando el sufrimiento, la pena y la muerte. Pero como pueblo de Dios, cuando nos oponemos a los poderes de este mundo que intentan engañarnos queriendo pasar ellos mismos como instrumentos de la voluntad de DIOS, encontraremos que esos poderes usarán todas sus fuerzas para callar a las iglesias y crucificar al resto fiel que lo desenmascara. Esos que rompan el silencio serán identificados con el crucificado. Es ahí y en ese restablecimiento que la iglesia se convierte verdaderamente en el cuerpo de Jesús. El estudio escrito por Pablo R. Ardiñach y Daniel A. Bruno muestra la luz y las sombras en las iglesias argentinas entre 1976 y 1998 y la lucha llevada a cabo por innumerables mujeres, hombres, clérigos, jóvenes seguidores de Jesucristo. Muchos han muerto en la lucha y un incontable número de personas dentro y fuera de la iglesia han luchado y continúan luchando siendo testigos del reino de DIOS en medio de la muerte. Aunque lo peor ya pasó, las iglesias en Argentina continúan siendo el signo de la comunidad del sahlom bíblico (esto es: paz, verdad, piedad y justicia). Es verdad que la Argentina ha sido capaz de volver a la ruta de la democracia, pero es un camino difícil y con muchos obstáculos. Argentina es una nación aún clamando por justicia y por verdad sobre sus hijas, hijos y bebés. Sin embargo, todavía hay fuerzas en la Argentina y en la iglesia misma que intentan callar el clamor por la verdad y justicia apelando al olvido del pasado a favor de una supuesta unidad nacional. Esto es un indicio más de que no es fácil lidiar con las heridas del pasado. Esta no es una tarea fácil y muchos países han luchado con este dilema en un pasado reciente. ¿Podremos aprender algo positivo de la experiencia de la comunidad cristiana alrededor del mundo con el fin de evitar errores y mejorar la tarea de la reconciliación en Argentina?

Es importante para una nación poder entender su pasado con el fin de darle forma a su presente y construir un futuro. En este contexto la iglesia como cuerpo de Cristo tiene un importante papel …

Estamos al tanto de que el perdón no es entendido correctamente entre muchos cristianos y en ocasiones es usado como una gracia barata, pero el perdón no significa olvidar el pasado. Es un camino, y uno llega al punto de perdón si es capaz de mirar a los victimarios y a su propio pasado sin amargura. Según Walter Wink “el perdón no significa que uno condene o acepte el comportamiento de sus victimarios. La víctima no se torna ciega ante el crimen; sino que se libera de la tortura psicológica, y de este modo busca la forma de encontrar la justicia motivada no por venganza sino por la búsqueda de una transformación universal. Abrigar enemistad y buscar venganza solo perpetúa el poder del opresor para dominar a sus víctimas mucho después de ocurrida la agresión. Por el contrario, en su nivel más fundamental el perdón libera a la víctima.

Espero que este libro no se convierta simplemente en un documento histórico sino que sea un recurso espiritual para que todos los argentinos, evocando la memoria de su pasado, puedan decir con profunda convicción: NUNCA MÁS.

Febrero de 2.001. Rev. Dr. Rienzie Perera – Director de Investigaciones Life & Peace Institute – Uppsala, Suecia … (Pág. 10)


Introducción: La presente obra muestra el desempeño de las iglesias evangélicas durante la dictadura militar del período 1976-1983 y durante el período posterior de la democracia hasta el presente (1984-1998), en lo que hace específicamente a la tarea de denuncia frente a la violación de los derechos humanos y al acompañamiento pastoral de las víctimas de la represión y sus familiares … (Pág. 11)


La reconciliación: En estas páginas la palabra reconciliación tiene un contenido específico. Con ella nos referimos al reencuentro con la vida de la persona dañada física o espiritualmente. Entendemos que la gran tarea pastoral fue y es ayudar a esa persona lastimada a seguir viviendo, a entender que a pesar de la tragedia que le ha tocado vivir debe continuar con la vida … Hoy, que aparecen espiritualismos en cada esquina, es más necesario que nunca decir que en esa tarea pastoral y política se puso a prueba la fuerza espiritual de las iglesias. Allí la fe encontró ocasión para validase, para hacer realidad el amor que la fundamentaba o mostrarse esquiva y mentirosa. Y fue en la defensa de esa vida  real de hombres y mujeres, vida que es también Cristo manifestado en el cuerpo del perseguido y humillado, o en los huesos innominados y llorados como propios, donde se midió y mide el compromiso con la palabra prometida ante el resucitado, con el Padrenuestro dicho de memoria. Y es a esa luz que se deben evaluar lealtades y traiciones, la palabra dicha y la palabra callada, la mano abierta que se ofrece en ayuda, o que se esconde en el bolsillo, o que se hace puño cerrado y preparado para el golpe … (Pág. 14)


Reconciliación dentro de las iglesias: Hay otro aspecto de la reconciliación que aún está pendiente. Y es el que tiene que ver con la reconciliación dentro de las iglesias mismas. Durante la dictadura los hermanos y hermanas de una misma iglesia no siempre coincidían respecto al rol que los cristianos debían ejercer en la sociedad. Muchos pensaron que la dictadura era un “mal necesario” para impedir otros males peores, otros que las torturas y desapariciones no eran ciertas sino mera propaganda anti-argentina que desde el exterior organizaban los exiliados para desprestigiar a un gobierno que los había derrotado. Hay que decir en su descargo que la dictadura utilizó con gran destreza los medios masivos de comunicación para dar una imagen falsa de su accionar, evitar la información veraz y desacreditar a quienes se oponían a sus acciones. Y muchas personas honestas quedaron atrapadas por esa propaganda. También que gran parte del periodismo –sea por miedo a la represión o por afinidad ideológica con el gobierno militar- colaboró a crear la imagen de que los militares del gobierno eran hombres decentes y cristianos que no aspiraban a otra cosa más que normalizar un país que había llegado al caos social. Todo esto produjo división dentro de las iglesias y rechazos de variado tenor a declaraciones públicas, solicitadas en los diarios y artículos firmados en revistas denominacionales y seculares. Pasados quince años del reencuentro con la democracia todavía quedan heridas abiertas que no sanarán tan sólo por el paso del tiempo sino –como en otros campos de la sociedad- por la aceptación en humildad de la verdad de lo que sucedió, el deseo sincero de que la justicia actúe allí donde corresponde que lo haga, y la disposición mutua a perdonar a aquel hermano o hermana que se excedió, que no supo o no pudo ver la realidad, que no entendió lo que pasaba, o que se inclinó por una opción que resulto equivocada.

Es nuestro deseo que estas páginas contribuyan por un lado a revisar nuestra historia eclesial y así comenzar a reconciliarnos entre hermanos y hermanas . Por otro a dejar testimonio de aquellos que jugaron sus vidas por los demás, a veces con la incomprensión de quienes los rodeaban , para que las posteriores generaciones sepan de su fe y su compromiso. Y finalmente para contribuir a mejorar nuestra tarea pastoral actual hacia los que sufren en trato injusto, esa función indelegable que el Señor ha dado a su IGLESIA y sin la cual toda comunidad de fe pierde sentido … (Pág. 15)

“ … El momento difícil por el que atravesaba el país demandaba un esfuerzo conjunto. De hecho ya había una historia recorrida en ese sentido. En la Argentina no era novedoso que cristianos de distintas confesiones se unieran buscando hallar un lugar para la vida y la paz. Quince años antes, en 1961, se había organizado en el Río de la Plata la Fraternidad de Reconciliación y Paz, cuyo mayor exponente era el pastor Earl Smith que residía en el Uruguay y estaba acompañado por el obispo metodista Carlos Gattinoni, el arquitecto Adolfo Pérez Esquivel, el entonces pastor Federico Pagura y el pastor Mortimer Arias, en ese momento ya Obispo Metodista de Bolivia … (Pág. 31)

Durante los primeros meses de 1.976 se formo el Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos (MEDH) … (Pág.33)

A partir de allí quedó conformado su Consejo Pastoral por los líderes de varias iglesias presentes en la FAIE. En la dirigencia del MEDH debe destacarse la figura del Obispo Federico Pagura de la Iglesia Metodista, el pastor metodista Emilio Monti (actualmente ambos pastores residen en la ciudad de Rosario) … La principal tarea de este organismo durante los primeros años de la dictadura fue la de denunciar la violación sistemática de los derechos humanos, especialmente frente a las iglesias y organismos defensores de los derechos humanos del exterior del país. Otro aspecto de su trabajo fue el de otorgar apoyo legal y pastoral a las familias de las victimas.

En los primeros años de la dictadura fue destacable la actuación de muchos pastores evangélicos abriendo sus iglesias para que pudieran reunirse allí quienes querían resistir al terror, entre ellos los familiares de los desaparecidos que comenzaban a organizar sus reclamos … (Pág. 35)


Los costos

Como consecuencia de su compromiso varias iglesias evangélicas y muchos de sus miembros fueron blancos de bombas, secuestros y amenazas en no pocas oportunidades. De acuerdo con la documentación e investigación llevada a cabo por el MEDH, la suma de desaparecidos y personas asesinadas evangélicas durante este período es de aproximadamente 40. Aunque es probable que sean más, debido a que no se cuenta con información respecto a víctimas que hayan sido miembros de iglesias pentecostales, bautistas y otras denominaciones no vinculadas a esa institución, las que tampoco tuvieron mecanismos eclesiales propios para canalizar la denuncia pública o ante las autoridades militares.

Hay hechos concretos que corresponde evocar como casos emblemáticos que muestran como esas amenazas en una buena parte se convirtieron en actos concretos de agresión. El 4 de octubre de 1.976 fue allanada la Primera Iglesia Metodista de la ciudad de Rosario donde funcionaba la COMISIÓN COORDINADORA DEL ACNUR (Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Refugiados). De esa IGLESIA se LLEVARON ARRESTADAS A SESENTA PERSONAS. El pastor Ernesto Nielsen en una predicación posterior a esos hechos decía:

- Nuestra participación en los problemas actuales del país y del continente requerirá muchas veces correr estos riesgos, en obediencia a la vocación de servicio que el Señor Jesucristo nos dio -… (Pág.37)

En esa misma época una bomba destruyó el frente de la Iglesia Metodista de Mendoza  …

El 1º de enero de 1977 fue secuestrado y desaparecido el Dr. Mauricio López, reconocido intelectual en los ámbitos de la sociología y filosofía, miembro de la Iglesia de los Hermanos Libres pero en ese momento trabajando en forma estrecha con la Iglesia Metodista de Mendoza …

Algunos meses más tarde, el 4 de mayo de 1977, es secuestrado y asesinado Oscar Alajarín …

En noviembre de 1980 … Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos (ISEDET) … Un día antes del evento al que se esperaba concurrieran más de 300 personas, tres poderosas bombas incendiarias destruyeron en gran medida la planta baja de la Biblioteca de la Institución

Como era costumbre en esos tiempos, las víctimas de actos de represión terminaban siendo los culpables merecedores de tales actos.

El sector comprometido de la Iglesia Católica fue también muy golpeada en todos sus niveles. El obispo Angelelli de la Rioja fue asesinado … El Obispo Ponce de León, de la diócesis de San Nicolás …las monjas francesas de las Misiones Extranjeras, Alice Domon y Leónie Duquet … Entre los seminaristas cabe mencionar a Salvador Barbeito y Emilio Barletti, de la comunidad Palotina … (Pág. 38)

Los militares que se habían apropiado del poder político, se autodefinían como fervientes católicos que venían a defender el estilo de vida occidental y cristiano de supuestas fuerzas extrañas que pretendían disolverlo. El Alte. Emilio Massera declaró a la revista Familia Cristiana en 1.977:

- Nosotros, cuando actuamos como poder político, seguimos siendo católicos … Sin embargo, como todos obramos a partir del amor, que es el sustento de nuestra religión, no tenemos problemas …-

Sin embargo la brutalidad y saña con que fueron reprimidos estos sectores de cristianos comprometidos tanto católicos como evangélicos, dejó claro el hecho de que su cristianismo declamado no era otra cosa que un instrumento ideológico para canalizar sentimientos despreciables hacia toda expresión de FE genuina que pudiera emerger de la vida cotidiana de los pueblos. Muchos testimonios de la represión recordaron ver símbolos católicos como crucifijos o imágenes de la Virgen María en las paredes de algunas salas de tormentos o en los lugares de detención. Esto que hiere la sensibilidad de cualquier persona católica fiel y sincera, era una forma hacia adentro de la fuerza militar de afirmar el carácter sagrado de la lucha que se llevaba a cabo y de legitimarla invocando el resguardo de los verdaderos valores religiosos constitutivos de la nacionalidad argentina. A su ves ofrecía una contención psicológica para los torturadores que se sentían respaldados por Dios al llevar a cabo actos degradantes para la conciencia humana …(Pág. 39 y 40)


4.- Conclusión del Capítulo III … Esta última década ha provocado que las iglesias redimensionaran su misión. Durante las dos décadas anteriores, la tarea por la pacificación revestía un matiz casi excluyente a la luz de las flagrantes violaciones a los DDHH por parte de un Estado terrorista y sus secuelas en la primera parte del gobierno democrático. Como vimos, descendido ya el nivel de urgencias, emergieron otros aspectos que ubicaron a las iglesias frente a realidades menos puntuales, más amplias y con una complejidad distinta. Por un lado, las iglesias buscaron la manera de tender a profundizar las relaciones democráticas entre los ciudadanos y al mismo tiempo reconocer, analizar y denunciar las implicancias económicas, sociales, culturales y pastorales del aparente triunfo del sistema neoliberal de globalización mundial en la vida de las personas. Por otro, desde varios sectores se está evaluando la tarea en la defensa de los derechos humanos realizada en las décadas anteriores y se descubren así nuevas formas de violación de la vida y sus derechos bajo otras circunstancias. Por último, vemos que en ciertas forma existe un vuelco hacia el interior de las iglesias, expresado esto en un trabajo enfocado más hacia las comunidades locales y sus necesidades. Vuelco que podemos extender provocado por dos actitudes que no se excluyen entre sí: la búsqueda de aspectos de la misión de la iglesia, que fueron eclipsadas a causa de la urgencia impuesta por las condiciones sociales durante la dictadura y el terrorismo de Estado, y el temor ante los cambios ocurridos en la sociedad entre mediados y fines de los años 80 y del cual todavía  a muchas iglesias – y buena parte de los actores sociales- les cuesta entender y generar una palabra alternativa.

De nuestra investigación surge que frente a estas realidades la iglesia aún no ha desarrollado una profunda reflexión. Existen por el momento más reacciones intuitivas que una planificación que sea el fruto de un marco de comprensión más amplio. Tal vez sea éste uno de los desafíos más importantes a encarar: buscar definir el perfil del servicio al que las iglesias son llamadas a dar en esta nueva etapa de la conformación del mundo social y económico, y comenzar a generar pensamientos y análisis teológico sobre los datos de esta nueva realidad. La pregunta por cómo puede responder en esta nueva hora en forma efectiva y creativa al llamado del Señor cuando convoca a sus seguidores a ser “testigos hasta el final”, será siempre la pregunta con la cual toda iglesia ha de comenzar a vislumbrar su proyecto misionero …(Pág. 110)


IV. Testimonios
La presente sección incluye doce testimonios de personas que estuvieron involucradas en organismos  de derechos humanos y que accedieron a contar sus experiencias … (Pág. 111)


V. Conclusión
Pensamientos y evaluaciones
El recorrido de casi veinticinco años de testimonio de las iglesias en la Argentina nos deja un grupo de pensamientos y sabores que tendrán que ir madurando en los primeros años del próximo siglo …
Recorrer los días y los hechos hace surgir en el pensamiento una fuerza inmensa que llama a la esperanza. Porque el descenso a los infiernos que significó abrir los ojos a una realidad atroz, y a la valentía de aquellos que pudiendo mirar para otro lado decidieron en fidelidad a Dios encarar la tarea de echar luz donde las tinieblas habían ya plantado su campamento, no puede menos que invitarnos a mirar con gratitud hacia atrás y con responsabilidad hacia delante … (Pág. 155)



Sobre los autores:

Pablo Rubén Andiñach es Doctor en Teología, Profesor de Antiguo Testamento y Decano del Instituto Superior Evangélico de Estudios Teológicos. Es miembro de la Asamblea Permanente por los Derechos Humanos y pastor de la Iglesia Evangélica metodista Argentina.

Daniel Adolfo Bruno es Licenciado en Teología y Profesor de Historia. Formó parte de la Comisión Nacional sobre Desaparición de Personas en la provincia de Santa Fe. Fue miembro del Movimiento Ecuménico por los Derechos Humanos en esa misma provincia. Cursó estudios de posgrado en Drew University, EEUU, Es pastor de la Iglesia Evangélica Metodista Argentina en Buenos Aires.